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  • HISTORIA DE CHAPALA

    Publicado/impreso de nuevo con el amable permiso de Tony Burton, autor de Western Mexico, a Traveller’s Treasury (El occidente de Mexico, un tesoro para el viajero) - resumen del capítulo 3, “Tourism Takes off in Chapala” (Despegue del turismo en Chapala).

    Los orígenes del turismo en Chapala se remontan a mediados del siglo XIX diecinueve cuando existía en la ciudad solo una casa de huéspedes, llamada Doña Trini.

    En 1868, la maquinaria para un buque de vapor fue traída por mar desde California a San Blas, y a través de las montañas en burros hacia Chapala.

    Más tarde ese año “Libertad” alcanzó el lago. En 1889, el 24 de marzo, éste buque se hundió mientras se aproximaba a Ocotlán en el oriente del lago, muriendo más de 50 pasajeros.

    Se dice que el hundimiento se produjo debido al alboroto de los mismos, regresando de una fiesta todos se apresuraron simultáneamente hacia el mismo lado del buque, mientras éste se acercaba a la orilla, ocasionando que se volcara.

    Además del buque de vapor, barcos de vela/veleros abarrotaban las aguas del lago, llevando pasajeros y sus bienes/mercancías de un pequeño pueblo pesquero a otro. Estos buques tenían un distintivo aspecto/look asiático. Incluso antes del cambio de siglo, se habían formulado varias propuestas para un enlace ferroviario de Guadalajara a Chapala, a pesar de que estas primeras propuestas no prosperaron. Ferrocarriles Nacionales de México, sin embargo, comenzó a ofrecer viajes por tren a Ocotlán, conectando servicios a la ciudad de Chapala por medio de buques de vapor.

    Los barcos, “Carmelita” y “Fritz, hacían corridas diarias. Algunos visitantes preferían tomar el tren sólo para llegar a Atequiza, seguido por un recorrido a caballo de 3 horas hacia Chapala.

    Otra alternativa era recorrer todo el trayecto a caballo o por “diligencia”, pero esto implicaba un cambio de caballos cerca de donde actualmente se encuentra el aeropuerto, y era un viaje de 12 horas muy pesado, que usualmente requería de una parada durante la noche.

    En 1895 Septimus Crow llegó. Don Septimus era inglés probablemente, y se enamoró del lago, de los lugareños, y de los baños termales de Chapala. Compró un terreno y construyó una casa en donde actualmente se encuentra el Hotel Montecarlo.

    Después compró más tierras, y construyó el Villa Bell, y más tarde la Villa Josefina.Crow fue el primero en la zona en desarrollar el negocio de bienes raíces, y fue personalmente responsable por persuadir a muchos de sus amigos de establecerse en Chapala, comenzando la afluencia de residentes extranjeros. Murió en 1903.

    Es quizás más recordado hoy por tener una calle nombrada en su honor – el “callejón Mister Crow” – a una cuadra al este del Hotel Montecarlo, muy cerca de donde el flujo de agua termal debajo de la carretera provoca que la superficie del camino se combe y se incline. Díaz, quien fue Presidente de México, por un excepcional breve período de tres años desde 1877, visitó Chapala en 1904, y por varios años a partir de entonces cada Semana Santa. Se quedaba en El Manglar, propiedad de Lorenzo Elizaga. Cocteles llamados chatos (nombrados así por el apodo de Elizaga “El Chato”) eran servidos, y la Banda del Estado tenía que ser enviada desde Guadalajara para entretenerlo.

    La última visita de Díaz a Chapala fue en 1909. La popularidad de Chapala creció. El sello de aprobación del Presidente animó a muchas familias distinguidas de Guadalajara a construir o comprar casas en el lago. En 1906, una casa fue construida con estilo europeo muy distintivo, por el historiador Luis Pérez Verdía, fue vendida a un Alberto Braniff de la ciudad de México.

    (Nota del editor: el edificio Braniff está a sólo dos casas al oeste de la Villa San Francisco, que también fue construida por una familia prominente a principios del auge del turismo de Chapala; se dice que la puerta principal de la Villa era originalmente propiedad del presidente Porfirio Díaz). Braniff era miembro de la familia de aerolínea famosa, y pasaba hasta un mes cada año en Chapala. Introdujo muchos deportes en Chapala, incluyendo las corridas de toros, y trajo lanchas al lago.

    En 1918, un empresario Noruego, Christian Schjetnan, comenzó a planear lanzamientos de dos buques de vapor nuevos en el lago- el “Vicking”, con dos cubiertas para pasajeros, y el “Tapatío” para transporte- así como la construcción de una línea de ferrocarril privada de Chapala para Ferrocarriles Nacionales de México en La Capilla, cerca de Atequiza. La estación del ferrocarril, una de las más bellas construidas jamás en México, finalmente abrió en 1920, con doble servicio diario. La afirmación tantas veces repetida de que el ex presidente mexicano Porfirio Díaz, era un usuario frecuente de la estación de tren, independientemente de lo atractiva que resulta esta afirmación, carece de fundamento - a menos que lo haya hecho después de su muerte - ¡ya que murió en 1915! Lamentablemente, el tren se encontró rápidamente con problemas.

    En 1926, el nivel del lago aumentó más de un metro e inundó la pintoresca estación, construida en la playa.

    Más tarde, ese mismo año, el "Vicking" fue maltratado y destruido por olas de tormenta, y después el ferrocarril dejó de funcionar.

    Los modos alternativos de transporte terrestre, especialmente los nuevos autos motorizados y autobuses motorizados, demostraron ser más eficientes y más barato. El primer auto motorizado en llegar a Chapala fue "Protos", que llegó a las 11:55 am el 31 de diciembre de 1909, conducido por Benjamín Hurtado.

    En 1917, autobuses con neumáticos sólidos para 40 pasajeros estaban siendo operados desde Guadalajara. El viaje en autobús hasta el lago tomaba cerca de cinco horas en cada sentido. El cierre de la estación de tren puso fin a un capítulo maravilloso en los sueños de los empresarios de principios del siglo XX y pioneros que levantaron la tranquila ciudad de Chapala a ser una prominencia nacional. Sus esfuerzos iniciaron la afluencia de residentes extranjeros, la cual ha continuado hasta nuestros días.

    ¿Qué monumento más idóneo a la historia de Chapala podría haber, que un museo de historia local albergado en el hermoso edificio?

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